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viernes, 24 de julio de 2015

Mensaje importante y urgente para toda la humanidad.

Mensaje personal dado a finales de 2014, anunciando evento importante para el segundo semestre de 2015.



A fines del año pasado, finalizando el 2014, Papá Dios me dió un mensaje, pero más que mensaje, fue una sensación de un suceso que se desataría a la mitad del segundo semestre de 2015. Me hizo sentir que algo muy fuerte iba a pasar en el mundo, pero a la vez no comprendí si era para todo el mundo o solamente una parte. Es un evento muy fuerte, pero me hizo sentir que había algo bello, dentro de ése acontecimiento, no sé explicarlo bien, pero dentro de lo desastroso, también sentía algo de alegría.

A partir de ése momento, y durante el transcurso de éste año, he ido viendo en los Mensajes que me han estado dando del Cielo, que ciertamente, sí, nos está preparando para éste acontecimiento que me anunció, puesto que en los últimos Mensajes nos está pidiendo mucha oración por aquellos que puedan morir y no están preparados para poder ganarse el Reino de los Cielos, y que nos arrodillemos y pidamos perdón por nuestras faltas, para alcanzar Su Misericordia.

Hago público este mensaje y disculpen que se los dé ya casi en el último momento, pero todavía hay tiempo para recapacitar y salvar muchas almas.

Que Dios nos bendiga a todos.

J.V.

www.diospadresemanifiesta.com

lunes, 27 de octubre de 2014

Mensaje de Dios Padre a J.V. Oct-16-2014 El dragó de las siete cabezas ya se implantó en el Mundo

Oct 16_14 El dragón de las siete cabezas ya se implantó en el Mundo.ImprimirE-Mail
Rosario vespertino.

Temas:
  • El alma que Me busca, que Me ama, está pendiente de Mí, como Yo estoy pendiente de vosotros y, son tan pocas las almas en las cuales Yo Me puedo recostar en su corazón y descansar, al menos unos momentos.
  • Os vuelvo a repetir lo que Mi Hijo os dijo: “Buscad el Reino de Dios y lo demás se os dará por añadidura”, es Mi Promesa, seguidla, Mis pequeños.
  • No sabéis leer los signos de los tiempos, todo está avisado en las Sagradas Escrituras y, quizá, por no querer preocuparos, no os queréis dar cuenta de que ya el tiempo está sobre vosotros.
  • Os pido que oréis por aquellos hermanos vuestros, aquellos que son almas donadas a Mí, plenamente. Aquellas de las que os dije que son Mis almas consentidas, en las que puedo Yo reposar.
  • Sed de ésos santos de los que os hablé, de ésos santos que entendieron que cuando son tomados por Mí, vuestro Dios, deben desaparecer, su voluntad debe desaparecer, para que Mi Voluntad se dé perfectamente en ellos.

Mensaje de Dios Padre a J. V.

Primer Misterio. Habla Dios Padre.
Sobre: El alma que Me busca, que Me ama, está pendiente de Mí, como Yo estoy pendiente de vosotros y, son tan pocas las almas en las cuales Yo Me puedo recostar en su corazón y descansar, al menos unos momentos.
Hijitos Míos, no minimicéis ni despreciéis el valor de la oración. Si ésta no fuera tan importante, Mi Hijo no os la hubiera enseñado. Él mismo, estando entre vosotros, en aquél tiempo, oraba continuamente, rezaba, se apartaba de los demás para estar en unión íntima Conmigo. En las Escrituras podéis leer que pasaba, a veces, noches enteras, en Presencia Conmigo, Su Padre.
Mis pequeños, cómo quisiera Yo, vuestro Padre y vuestro Dios, que pudierais hacer algo similar, como lo hacía Mi Hijo. Si comprendierais, como os dije, el valor de la oración, no la dejaríais de hacer. Vuestra vida debe ser oración continua Conmigo.
Yo os di el don de la vida y bajasteis a la Tierra a hacer el bien, a seguir una misión que Yo os concedí.
Os portáis en forma soberbia cuando vosotros no acudís a Mí, a pedirMe ayuda, consejo y cuidado para con vuestra vida y, sobre todo, para poder llevar a cabo, con Sabiduría, con perfección, la misión que a cada alma le encomiendo al bajar a la Tierra.
Suena fuerte lo que os digo, que actuáis con soberbia y, también, podríais decir que es distracción o que simplemente no os importa estar Conmigo y pedirMe lo necesario para poder cumplir vuestra misión. Todo eso, realmente se puede dar.
Pero hay soberbia de vuestra parte, porque el hombre actúa así; se siente que puede hacer todo y que no necesita ningún tipo de ayuda Mía, sentís que os merecéis todo y que Yo tengo la obligación de estar cuidando de vosotros, sin que vosotros retribuyáis algo, en agradecimiento por Mis cuidados hacia vosotros.
Desperdiciáis Mi Presencia, Mis Consejos, Mi Sabiduría y Mi Amor, porque con todo esto y más, podríais hacer cosas extraordinarias, pero muchos de vosotros, alejados de Mí estáis. Otros, dais lo mínimo posible y muy pocos, muy pocos, se atreven y, lo quiero decir así, se atreven a buscarMe y hacer algo más por Mi Reino y, sobre todo, para agradarMe, pero esos, son los menos.
El alma que Me busca, que Me ama, está pendiente de Mí, como Yo estoy pendiente de vosotros y, son tan pocas las almas en las cuales Yo Me puedo recostar en su corazón y descansar, al menos unos momentos. Pocas son las almas en las cuales Yo puedo gozar de su paz, que es la Paz que Yo les concedo, porque Me buscan, porque Me aman, porque quieren vivir para Mí.
¡Cuánto podría Yo hacer por vosotros! Recordad que acrisolo a las almas para ponerlas a prueba, a ver si son almas en las cuales Yo pueda confiar y Me pueda Yo sentir a gusto al vivir en ellas.
Haced un esfuerzo mayor, Mis pequeños, para que Yo Me pueda deleitar en vosotros, en vuestro corazón, como lo hacía con vuestros Primeros Padres, antes del Pecado Original.
Estas almas que Me buscan y que Me consienten, son las almas que Me dan contento, son almas santas, son almas en las que puedo confiar, que no tienen ningún revés, son de una sola pieza y, a través de ellas, son en las que Yo puedo hacer grandes cosas.
Son almas a través de las cuales Me manifiesto, como vosotros lo podéis constatar en la vida de muchos hermanos vuestros, que son los ejemplos entre vosotros, que son los santos de la Iglesia, son almas y han sido almas que Me dan mucho contento y Yo quisiera que todos vosotros fuerais así. Ciertamente sufren, porque no son almas muy aceptadas entre los hombres, porque las ven raras, diferentes, que parece que no viven en el Mundo, que distraídas están de las cosas del Mundo y, es verdad, Mis pequeños, ellas están Conmigo, Me ven a Mí y el Mundo pasa a un segundo plano, pero, ciertamente atienden al Mundo orando, ayudando, intercediendo.
Sed pues de éstas almas que Me traen mucho amor a Mi Corazón y en las cuales Yo puedo descansar, Yo puedo olvidar por un momento tanto desamor, tanta maldad, tanta grosería y blasfemia contra Mi Santísimo Nombre, porque éstas almas, éstas almas que amo tanto, se han llenado de Mi Amor. Sed como ellas y dejadMe también morar plenamente en vosotros.
Gracias, Mis pequeños.
Segundo Misterio. Habla Dios Padre.
Sobre: Os vuelvo a repetir lo que Mi Hijo os dijo: “Buscad el Reino de Dios y lo demás se os dará por añadidura”, es Mi Promesa, seguidla, Mis pequeños.
Hijitos Míos, hace algunos años os avisé que cuando se vinieran ya los últimos momentos previos a la purificación, se iba a saber todo lo que había estado escondido para el Mundo, y Me refiero a la maldad que os rodea. Se abrirán las cloacas, os decía, saldrá la inmundicia de satanás, se conocerá cómo habéis sido atacados por satanás y máxime ahora, en que él se siente fuerte, poderoso y, de hecho, imparable, porque ya ha tomado todo su poder. Es el dragón de las siete cabezas que ya se implantó en el Mundo, y esto sucedió porque poco caso hicisteis a Mis Palabras, que os advertían desde hace mucho, mucho tiempo, que esto iba a suceder. Tenéis todo esto anunciado en las Sagradas Escrituras y no os importó leer todo esto que se os advirtió y menos hacer un plan para contrarrestar toda la maldad de satanás.
Sí, Mis pequeños, vosotros no planeáis, prácticamente nada y menos si se trata de Mí, vuestro Dios y de lo que a Mí se refiere.
Yo Soy el Olvidado, ¿de qué os ha servido de que Mi Hijo se diera totalmente por vosotros?, que Lo crucificaran, que Lo asesinaran. Se dio para vuestro crecimiento espiritual, se dio para abrir las Puertas del Paraíso que estaban cerradas por el Pecado Original. Se dio para mostraros que es Dios, porque fue asesinado, pero Resucitó. Se dio para daros una nueva vida, para que crecierais con Sus Enseñanzas y para que fuerais perfectos, como Yo, vuestro Padre, Soy Perfecto, pero ¿cuántos, cuántos de vosotros apreciáis esto y todo lo demás que hizo por vosotros y lo que hemos hecho por vosotros?
En cambio, hicisteis trato con satanás y a él sí le seguís, le obedecéis y, ¿qué habéis ganado siguiéndole y aceptándole todo lo que os ha enseñado? Para vosotros ha sido maldad, destrucción y no ganasteis nada con él, al contrario, perdisteis, perdisteis un gran Tesoro, Me perdisteis a Mí, y a Mi Santísima Trinidad.
Al no buscarMe, al rechazarMe y algunos, hasta atacarMe, lo único que lograsteis ha sido que os vaya mal en vuestra misión sobre la Tierra. ¿De qué sirvió, para la gran mayoría de vosotros, que Yo os enseñara tanto a través de Mi Hijo, que os mandara Mi Amor, Mi Paz, los Sacramentos e innumerables regalos a través de Mi Hijo?, de nada ha servido, porque muchos, muchos se siguen condenando.
¡Cuánta maldad lleváis en vuestro corazón! No queréis hacer caso de Mis advertencias pero, sobre todo, no os queréis arrepentir de vuestra mala vida. Estáis cegados con el poder del maligno y lo aceptáis en vuestra vida, porque os concede las tonterías que vosotros le pedís con vuestra inteligencia humana.
Ya os he dicho que ésta es la gran diferencia entre los hijos de satanás y los hijos Míos. Los que están con satanás y le pertenecen, actúan con inteligencia humana. La inteligencia humana, ya os he dicho que, deja mucho qué desear. En cambio, los que se han dejado mover por Mi Sabiduría Divina, ésas almas son las que dejan huella en la historia y ayudan a muchas otras almas a salvarse.
¡Cuánto error habéis dejado entrar en el Mundo, y en vuestra vida! “Buscad el Reino de Dios y lo demás se os dará por añadidura”, os dijo Mi Hijo y eso no os conviene, a la gran mayoría de vosotros, porque se os pide vivir correctamente y ¿cuántos de vosotros, realmente queréis vivir en rectitud, honestamente?
Os vuelvo a repetir lo que Mi Hijo os dijo: “Buscad el Reino de Dios y lo demás se os dará por añadidura”, es Mi Promesa, seguidla, Mis pequeños.
Gracias, Mis pequeños.
Tercer MisterioHabla Dios Padre.
Sobre: No sabéis leer los signos de los tiempos, todo está avisado en las Sagradas Escrituras y, quizá, por no querer preocuparos, no os queréis dar cuenta de que ya el tiempo está sobre vosotros.
Hijitos Míos, os he anunciado que los tiempos ya no son cortos, sino inminentes, que ya estáis viviendo la purificación, que ya estáis viviendo el inicio de lo más grave de la purificación, y no entendéis, la gran mayoría de vosotros. Aún, muchos de aquellos que son avisados de alguna forma a través Mío o de Mi Santo Espíritu de Amor, ni aún así creen.
En las Sagradas Escrituras, también, os prevengo para que siempre estéis preparados cuando el tiempo de la prueba se acerque ¿acaso no sabéis leer los signos de los tiempos? Los mismos judíos, quienes tenían los Libros Sagrados, no han aprovechado todo esto que os he dicho. No sabéis leer los signos de los tiempos, todo está avisado en las Sagradas Escrituras y, quizá, por no querer preocuparos, no os queréis dar cuenta de que ya el tiempo está sobre vosotros.
¿Cuántos de vosotros quedaréis después de la gran purificación? No quisisteis creer, a pesar de que tuvisteis múltiples oportunidades de arrepentiros y de manteneros en Mí.
¡Cuánto dolor le procuráis a Mi Corazón! Ciertamente, es Mi Justicia, vosotros recogéis lo que habéis sembrado. Hay mucho que debéis aprender y mucho más que debisteis haber aprendido, pero no lo aprovechasteis, no quisisteis vivir bajo Mi Tutela de Padre, de Dios, de Amigo.
Os he dicho que, con vuestra oración, vuestras penitencias, ayunos, sacrificios, todavía podréis aminorar el castigo que se os viene, la tribulación que ya está sobre vosotros dándose. Mucho mal os podréis quitar de encima, pero tenéis que hacer un cambio verdadero de vida y muchos le teméis a éste cambio.
En las Escrituras se os dice que dejéis el hombre viejo y os revistáis del hombre nuevo. Para lograr esto, Mis pequeños, necesitáis Sabiduría Divina, que no queréis pedirMe. Debéis dar el primer paso, que tanto os he dicho que deis para cambiar, para perfeccionaros pero, ni siquiera, el primer paso queréis dar y muchos os arrepentiréis de no haberlo hecho.
Entended, Mis pequeños, que os amo infinitamente. Sed valientes, arrojados, dadMe Mi lugar en vuestra vida y llevadMe en vuestro corazón y así, aseguraréis vuestro triunfo eterno. No Me hagáis a un lado en vuestra vida y, tened cuidado con ello, porque aquél que prefiere el Mundo antes que a Mí, pierde mucho y podéis perderos eternamente.
Os amo y os busco continuamente porque os amo pero, ciertamente, que no estamos en la misma sintonía. Yo derramo Mi Amor por vosotros continuamente, pero vosotros no queréis entender ni os queréis confiar plenamente a Mí, os estáis perdiendo de regalos inconmensurables por no estar Conmigo. Vosotros tenéis la culpa del mal que se manifiesta en vuestra vida, porque no estáis protegidos por Mi Gracia, porque no la queréis tomar, porque no queréis estar Conmigo. Aquellos que, sabiamente, se han unido a Mí, que Me han buscado de todo corazón, que respetan Mis Preceptos y Mis Leyes, estos verdaderos hijos, se merecen todo Mi Bien y son ejemplo entre vosotros.
Entended, Mis pequeños, antes de que sea demasiado tarde, para una gran mayoría de vosotros, y os ganéis la condenación eterna. Sí, Mis pequeños, eterna.
Gracias, Mis pequeños.
Cuarto Misterio. Habla Dios Padre.
Sobre: Os pido que oréis por aquellos hermanos vuestros, aquellos que son almas donadas a Mí, plenamente. Aquellas de las que os dije que son Mis almas consentidas, en las que puedo Yo reposar.
Hijitos Míos, os he pedido que oréis los unos por los otros pero, ahora, os pido que oréis por aquellos hermanos vuestros, aquellos que son almas donadas a Mí, plenamente. Aquellas de las que os dije que son Mis almas consentidas, en las que puedo Yo reposar. Orad doblemente por ellas, primeramente, porque ellas Me producen mucho contento y Yo les concedo infinidad de bienes, los cuales se reflejan en vosotros, porque un alma que está Conmigo, al volverse otro Cristo, está intercediendo constantemente por vuestro bienestar y, eso es por lo segundo que quiero que oren porque, por su oración, evitan que mucho mal llegue a la Tierra y, eso, a todos vosotros os conviene.
Protegedlas con vuestra oración, con vuestra donación, y también ofreciendo cosas grandes por estas almas escogidas por Mí, que fueron creadas para ello porque, lo más importante que Me dan es su “sí”, su “fiat”. Lo que quiero para estas almas, de parte de vosotros, es que protejáis a éstas almas que Yo Creo, de vez en vez, para que velen por la humanidad. Realmente, es su donación, su unión perfecta con Mi Hijo, Jesucristo, lo que hace que Mi bien se derrame sobre vosotros, porque ellas ya se han olvidado de sí mismas, como así también lo hizo Mi Hijo y éstas almas, que se donan así y por las que vosotros recibís Mis Bendiciones, por su intercesión, son almas muy atacadas por satanás. Por eso os pido que las protejáis con vuestra oración y con todo lo demás que podáis hacer por ellas, sacrificios, penitencias, ayunos, porque a través de ellas, vosotros recibís innumerables bienes del Cielo.
Sed agradecidos, Mis pequeños. Ciertamente, si Yo no os digo esto, hubieran pasado desapercibidas para vosotros estas almas, que se dan por cada uno de vosotros, porque se han unido perfectamente a Mi Hijo Jesucristo. Cubridlas con vuestra oración, protegedlas de todo mal y, sobre todo, porque a vosotros os ayudan a no sufrir tanto. Uníos a ellas lo más que podáis y aprended de estas almas que mucho os pueden enseñar.
Gracias, Mis pequeños.
Quinto MisterioHabla Dios Padre.
Sobre: Sed de ésos santos de los que os hablé, de ésos santos que entendieron que cuando son tomados por Mí, vuestro Dios, deben desaparecer, su voluntad debe desaparecer, para que Mi Voluntad se dé perfectamente en ellos.
Hace tiempo, Mis pequeños, os hablé de lo que es la madurez en el Amor. Que no fuerais como los niños, que nada más piden y piden, que son, en cierta forma, egoístas. Quieren toda la atención para ellos, quieren que se les esté consintiendo. Vosotros, ya fuisteis consentidos por Mí, os he enseñado mucho, tenéis mucho de Mi parte y ya sois de ésas almas que ya podéis dar, por el conocimiento que tenéis y porque Mis Gracias y Bendiciones se han derramado profusamente sobre vosotros.
Estos son tiempos de donación, estos son tiempos en que Me ayudaréis grandemente con vuestra donación. Al ser ya maduros espiritualmente, ya no buscáis, como el niño pequeño, el dame, dame, sino ahora, ya, al ser adultos, espiritualmente hablando, ya llegáis a Mí y Me decís que en qué vosotros Me podéis ayudar.
Mucho podéis hacer por Mí, Mis pequeños y por vuestros hermanos. Cuando vosotros os hacéis pequeños y os dais perfectamente por Mí, sois instrumentos perfectos.
El instrumento perfecto, es aquel que Yo puedo mover libremente, a Mí Voluntad, sin que ponga nada de su parte.
Imaginad que un martillo o un serrucho pudieran pensar y que los quisierais utilizar para hacer un mueble y, cuando los quisierais usar, cortando o clavando, no saliera de acuerdo a lo que tuvierais ideado, porque ellos se movieran y que todo os saliera mal.
Ciertamente es un ejemplo burdo, sencillo, pero debéis ser, Mis pequeños, olvidados de vosotros mismos, confiando plenamente en Mí, vuestro Dios y que no pongáis nada de vuestra parte y, sobre todo, que no pongáis en tela de juicio Mis decisiones sobre vosotros. Que Mi Voluntad se pueda dar plenamente sobre vosotros y, vosotros, ni siquiera preguntéis o dudéis de lo que Yo estoy haciendo a través de vosotros para el bien de vuestros hermanos.
Ciertamente, Mi forma de actuar y de pensar, es muy diferente a la vuestra. Os he dicho que Yo podría hacer las cosas sin necesidad de vuestra actuación, pero Yo deseo que vosotros seáis corredentores junto con Mi Hijo y, esto es un gran honor para una pequeña creatura, como sois vosotros. Os quiero premiar, ciertamente, de algo que no viene de vosotros, porque Soy Yo, a través de vosotros el que actuará, pero lo que Yo premio, es vuestra docilidad, vuestra confianza, vuestra Fe absoluta en Mí y, el premio que Yo os daré, será inmenso. Vosotros os alegraréis en recibirlo y Yo Me alegraré en dároslo, por eso os pido que actuéis en plena confianza en lo que Yo os pida. No dudéis, a pesar de que vuestra naturaleza humana os lleva a ello. Sed de ésos santos de los que os hablé, de ésos santos que entendieron que cuando son tomados por Mí, vuestro Dios, deben desaparecer, su voluntad debe desaparecer, para que Mi Voluntad se dé perfectamente en ellos.
Gracias, Mis pequeños.


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sábado, 14 de diciembre de 2013

Mensaje de Dios Padre a J.V. - 24 noviembre 2013 - Tened cuidado, ya se está acercando el momento en que Me veréis frente a frente.

Nov 24_13 Tened cuidado, ya se está acercando el momento en que Me veréis frente a frente.ImprimirE-Mail
Rosario vespertino
Temas:
  • Vosotros no debéis tratar de destruir la maldad, con maldad que salga de vuestro corazón, porque un alma que actúa en la maldad, no puede entrar al Reino del Amor.
  • Daos cuenta de que Yo, como vuestro Dios, os he creado a cada uno de vosotros en forma diferente, pero a la vez, muy importante. Nadie es más que otro.
  • Si vosotros entráis a las Sagradas Escrituras y empezáis a conocerMe, vuestro amor va a ser cada vez más íntimo, Yo empezaré a vivir en vuestro corazón, ya no Seré el Dios Desconocido.
  • Cuando Yo creé todo, Yo no puse separaciones ni divisiones, vuestros Primeros Padres tenían acceso a toda la Creación y podían llegar fácilmente a cualquier lugar, sin ningún problema, el Pecado Original fue el que puso las divisiones.
  • Cuando vuestra alma está Conmigo, Mi Divinidad está con vosotros.


Mensaje de Dios Padre a J. V.

Primer Misterio. Habla Dios Padre.
Sobre: Vosotros no debéis tratar de destruir la maldad, con maldad que salga de vuestro corazón, porque un alma que actúa en la maldad, no puede entrar al Reino del Amor.
Hijitos Míos, un alma se gana el Cielo cuando llega a la madurez espiritual. Sí, Mis pequeños, todos vosotros necesitáis llegar a esa madurez espiritual. Acordaos que Yo os he dicho que debéis ser perfectos como el Padre es Perfecto y, eso es lo que Yo deseo de cada uno de vosotros, la perfección en el Amor.
Os he dado el don de la vida para que vinierais a destruir la maldad, pero destruirla con amor. Vosotros no debéis tratar de destruir la maldad, con maldad que salga de vuestro corazón, porque un alma que actúa en la maldad, no puede entrar al Reino del Amor.
Entended esto perfectamente, Mis pequeños. Vosotros, en todo momento, pase lo que pase, de vuestro corazón debe salir solamente amor, porque entraréis al Reino del Amor. Vinisteis a la Tierra a vivir el amor que se vive en el Reino de los Cielos y que os enseñó Mi Hijo, Jesucristo. Vosotros, en ningún momento debéis actuar en el mal, porque entonces ya no seríais emisarios Míos, emisarios del Amor, estaría saliendo maldad de vuestro corazón y eso solamente puede salir de satanás.
Os he dicho que debéis pagar al mal que recibís, con un bien, para que haya conversión, de esta forma, las almas verán que sí existe el Amor, porque si ellas os atacan con odio, con maldad y vosotros actuáis de la misma forma, estaréis aumentando el Reino de satanás en la Tierra y no vinisteis para eso, vinisteis para preparar el Regreso de Mi Hijo en el Amor.
Así que pensad bien esto y meditadlo, porque vosotros sois emisarios de amor, no emisarios del mal. En todo momento, que sea amor lo que salga de vosotros, ya sea de pensamientos, palabras, obras, pero que sea amor a través de vosotros, que se os reconozca como hijos de Dios, como debéis ser.
Gracias, Mis pequeños.
Segundo Misterio. Habla Dios Padre.
Sobre: Daos cuenta de que Yo, como vuestro Dios, os he creado a cada uno de vosotros en forma diferente, pero a la vez, muy importante. Nadie es más que otro.
Hijitos Míos, Yo Soy vuestro Dios y todo lo que he hecho, lo he hecho diverso, nada es igual, todo tiene su por qué y para qué. Aún a pesar de que las plantas, por ejemplo, se vean iguales, ciertamente tienen similitudes, pero también diferencias.
Entre los seres humanos, a algunos les he dado ciertos dones, virtudes, capacidades y a otros diferentes. Cada uno de vosotros sois individuos, parecidos en muchas cosas, pero muy diferentes en otras.
A cada uno de vosotros os conozco perfectamente, porque Yo os he creado y cada uno de vosotros lleva una misión diferente. Ciertamente, cada uno de vosotros necesita diferentes cosas, no todos comen lo mismo, no todos se visten igual, no todos actúan de la misma forma, cada uno de vosotros sois diferentes y eso, recrea Mi Corazón. Eso debéis entenderlo, Mis pequeños, para que no generalicéis en todas las situaciones de vuestra existencia, debéis respetar la individualidad de cada uno de vuestros hermanos.
En una familia, los padres van conociendo a los hijos, van conociendo cómo actúan, cómo comen, qué carácter tiene cada uno de ellos, cuáles son más enfermizos o menos enfermizos, los gustos, todo, todo es diferente en los hijos. Si esto lo pasáis y lo lleváis al mundo entero, os daréis cuenta de la diversidad de caracteres, personalidades que cada uno de vosotros tenéis.
Mis pequeños, esto os lo quiero decir para que vosotros os respetéis los unos a los otros, para que os ayudéis los unos a los otros con los dones y capacidades que os he dado. Cada uno de vosotros, os he dicho, que sois células del Cuerpo Místico de Mi Hijo. Cada uno de vosotros lleva una misión muy importante, todos vosotros sois importantes para que el Cuerpo Místico de Mi Hijo se vaya uniendo hasta que llegue el momento en que todos vosotros forméis, en totalidad, Su Cuerpo y, entonces, se reunirá, nuevamente, lo que el Pecado destruyó. Por eso es el amor el que va entretejiendo todo, Mis pequeños, os va uniendo y ésa es la realidad del Cuerpo Místico de Mi Hijo, todos vosotros estáis llamados al amor. En eso, también algunos de vosotros, lleváis una necesidad más fuerte y otros menos, pero Mis pequeños, daos cuenta de que Yo, como vuestro Dios, os he creado a cada uno de vosotros en forma diferente, pero, a la vez, muy importante. Nadie es más que otro, tenéis capacidades, pero también tenéis defectos y, eso, lo permito para que ninguno crezca en soberbia y se crea más que sus hermanos.
Debéis ayudaros a crecer unos a otros y evitar todo aquel mal que lleváis también por el Pecado Original y, eso, lo lograreis gracias a la ayuda de vuestros hermanos y al vivir en el Amor.
Gracias, Mis pequeños.
Tercer Misterio. Habla Dios Padre.
Sobre: Si vosotros entráis a las Sagradas Escrituras y empezáis a conocerMe, vuestro amor va a ser cada vez más íntimo, Yo empezaré a vivir en vuestro corazón, ya no Seré el Dios Desconocido.
Hijitos Míos, cuando la familia está perfectamente unida, se conocen unos a otros. Los miembros de la familia se conocen a pesar de las diferencias de edades y se comprenden unos a otros, se ayudan los unos a los otros y esto es gracias a que hay unión, hay amor, hay interés por las personas, por los miembros de la familia.
Yo os conozco a cada uno de vosotros, sois Mi Familia, porque Yo os creé, ahora, os quiero hacer una pregunta, ¿vosotros Me conocéis a Mí, vuestro Dios? Yo puedo recibir en estos momentos muchas negativas. Muchos de vosotros no Me conocéis, porque no os importo, solamente Soy un Dios dadivoso, un Dios que os va a cumplir vuestros gustos, pero Yo también tengo sentimientos, Mis pequeños. Mi Amor, que Yo lo quiero compartir a todos vosotros, no lo puedo compartir porque vosotros no Me lo pedís.
Vosotros os debéis llenar de Mi Amor, vosotros debéis ser una extensión Mía, vosotros debéis transmitirMe a vuestros hermanos, pero para poder transmitirMe, primero os debéis llenar de Mí y, ¿cómo os podéis llenar de Mí?, en la unión íntima.
Así como en la familia, como os decía, os conocéis bien o perfectamente bien los unos a los otros, porque vivís una unión de amor, así Yo también lo deseo. Vosotros debéis conocerMe, debéis conocer Mi Amor, debéis conocer lo que Yo deseo de cada uno de vosotros, debéis buscar en las Sagradas Escrituras, Quién Soy Yo.
Sí, Mis pequeños, Me conocéis, pero muy de lejos, no Me conocéis en lo íntimo de vuestro corazón. Vosotros podéis hablar de tener  un querido, precisamente por eso, porque es un ser querido y porque lo conocéis perfectamente.
El amor se va engrandeciendo cuando vosotros conocéis íntimamente a la persona que vosotros queréis. El íntimamente, es con referencia al convivir en las buenas y en las malas. Ser amigos, amigos nace cuando os conocéis desde pequeños y así vais conociendo vuestro carácter, vais conociendo cómo respondéis en diferentes situaciones, os ayudáis y así vais creciendo en ése conocimiento.
Precisamente os falta, a muchos de vosotros, ése conocimiento de Mí. No Me conocéis, Mis pequeños y para eso Mi Hijo Me vino a mostrar al mundo, porque Él os dijo que quien lo veía a Él, veía al Padre, o sea, a Mí, vuestro Dios. Él mostró Amor, dio Amor, os llenó de Bendiciones, os dio infinidad de regalos. Ése Soy Yo, porque Mi Hijo Me mostró a los hombres.
Si vosotros entráis a las Sagradas Escrituras y empezáis a conocerMe, vuestro amor va a ser cada vez más íntimo, Yo empezaré a vivir en vuestro corazón, ya no Seré el Dios Desconocido, el Dios al que sólo se Le llama cuando se Le necesita, quiero ser el Dios Amigo, el Dios que puede estar en diferentes situaciones de vuestra vida y en todo momento os estaré ayudando, aconsejando, ayudándoos a salir de problemas pero, también, estaré ahí para compartir vuestros logros. La amistad cubre muchas facetas y Yo quiero estar en todas ellas. Vosotros no Me conocéis a Mí, Yo sí os conozco a cada uno de vosotros. BuscadMe, Mis pequeños y no desperdiciéis Mi Amor, porque mientras más Me conozcáis, más Amor y Bendiciones derramaré sobre cada uno de vosotros.
Gracias, Mis pequeños.
Cuarto Misterio. Habla Dios Padre.
Sobre: Cuando Yo creé todo, Yo no puse separaciones ni divisiones, vuestros Primeros Padres tenían acceso a toda la Creación y podían llegar fácilmente a cualquier lugar, sin ningún problema, el Pecado Original fue el que puso las divisiones.
Hijitos Míos, cuando Yo creé todo, Yo no puse separaciones ni divisiones, vuestros Primeros Padres tenían acceso a toda la Creación y podían llegar fácilmente a cualquier lugar, sin ningún problema, el Pecado Original fue el que puso las divisiones y luego el hombre, también, al ponerse en Mí contra, como en la Torre de Babel, siguió poniéndose divisiones.
El hombre, en su naturaleza, corrompida por el pecado, crea divisiones. Es difícil para vosotros vivir compartiendo, vivir amando, el darse por los demás.
Ciertamente, cuando vosotros os dais, algunos hermanos vuestros os agradecen ése detalle bello que sale de vuestro corazón, lo agradecen y a la vez, aprenden que también ellos se deben dar, pero hay otros hermanos vuestros que están llenos de maldad y, en lugar de agradecer ésos detalles, se aprovechan del bien que sale de vuestro corazón.
Satanás ha causado demasiado mal en Mi Creación y esto ya tiene que terminar, Mis pequeños, pero vosotros Me lo debéis pedir.
Desgraciadamente, os habéis acostumbrado tanto al mal que hay a vuestro alrededor y, al no conocer la belleza del Principio, porque ni siquiera os tomáis el tiempo de leer algo de esto en las Sagradas Escrituras, os habéis acostumbrado a vivir en el mal y, vosotros no fuisteis creados para eso, vosotros debéis regresar a los bienes que se tenían en el Paraíso Terrenal, pero Me lo debéis pedir y pedir de corazón y arrepentidos, porque vuestro mal ha crecido mucho porque satanás os ha ido engañando cada vez más y más, porque vosotros mismos no habéis estado actuando como debierais actuar, como hijos de Dios.
Debéis regresar, Mis pequeños, nuevamente a ése Principio, al que fuisteis creados, pero primeramente deberá haber humildad en vuestro corazón, luego arrepentimiento, porque no puede haber arrepentimiento sin humildad. Cuando vosotros tengáis un corazón contrito, aceptando vuestros errores, vuestra maldad, vuestra mediocridad espiritual y Me pidáis que Yo entre en vuestro ser, todo lo purifique y os santifique, pero que, además, vosotros mismos hagáis méritos para Yo vea que vosotros realmente estáis poniendo de vuestra parte, entonces, todo cambiará. Yo tengo que ver en vosotros que dais el primer paso y os ayudaré a que deis los subsecuentes. ¡Hay tanto bien que deseo derramar sobre cada uno de vosotros, pero vosotros mismos Me detenéis! No permitís que Me derrame en Bendiciones sobre vosotros porque, por vuestra maldad, ni las apreciaríais.
Los que Me conocéis, los que estáis ya  más avanzados en la vida espiritual, conocéis Mi Voz, conocéis Mi Presencia en vosotros, conocéis Mi actuación en vuestro espíritu. Yo os voy moviendo, os voy llenando de Mí y, así, Me vais conociendo, porque habéis abierto vuestro corazón para que Yo actúe.
¡Hay tantos, tantos de vosotros que habéis puesto un candado en vuestro corazón, para que nadie entre! ¡Qué tristeza Me dais, Mis pequeños!, porque os quedáis con un corazón sin expandirse, corto, mezquino. ¡Cada uno de vosotros debe dar tanto y recibir mucho más!, pero no os abrís de par en par para que Yo actúe en vosotros.
Meditad esto, Mis pequeños, porque vosotros mismos estáis perdiendo infinidad de Bendiciones Mías, porque no estáis Conmigo ni queréis estar Conmigo y, al no estar Conmigo, tampoco actuáis en el Bien con vuestros hermanos. Cambiad, pues, de actitud, Mis pequeños, porque, si seguís así, vuestra mediocridad os puede llevar a la perdición eterna.
Gracias, Mis pequeños.
Quinto MisterioHabla Dios Padre.
Sobre: Cuando vuestra alma está Conmigo, Mi Divinidad está con vosotros.
Hijitos Míos, cuando tenéis algo muy valioso, lo guardáis en lugares con mucha protección y, así, algunos de vuestros hermanos, o gobiernos, hasta guardias ponen para proteger ése bien tan valioso que poseen. Mis pequeños, vosotros, cada uno de vosotros, tenéis algo valiosísimo, mucho más valioso que todas las piedras preciosas y todo el oro del Universo y es vuestra alma.
Satanás es el ladrón por excelencia, Mis pequeños, él continuamente os quiere quitar lo más precioso que tenéis y si no os la quita, por lo menos la contamina. Vuestra alma es la que va a trascender para toda la eternidad.
Os he explicado esto, Mis pequeños, varias veces, para que os deis cuenta que tenéis un regalo preciosísimo y valiosísimo de Mi parte.
El alma que tenéis, os la quiere arrebatar satanás, porque vuestra alma, después de vuestra misión aquí en la Tierra, podrá gozar eternamente en el Reino de los Cielos, cosa que él ya nunca podrá tener por su soberbia.
Vosotros, no os dais cuenta del valor de vuestra alma y, además, ni siquiera la cuidáis. Vuestra alma es parte de Mí, de Mi Esencia, de Mi Ser. Cuando vosotros estáis Conmigo y cuidáis vuestra alma, la mantenéis en pureza y en amor, es cuando Yo estoy íntimamente con el alma. Gozo con ésa alma porque os habéis dado cuenta que Yo puedo vivir cuando vuestra alma está pura, Yo puedo entrar en vuestro corazón y deleitarMe como Me deleitaba con vuestros Primeros Padres antes del Pecado Original por tener un alma pura, sencilla, llena de bien.
Ciertamente, cuando satanás ve un alma así, que se le está cuidando como se le debe de cuidar, como la joya más fina del Universo, entonces inmediatamente os va a atacar, porque él no soporta tanta belleza ni tanto amor y de vosotros depende que se mantenga ése aroma bellísimo, ése aroma Divino de vuestra alma y lo digo así, Mis pequeños, porque cuando vuestra alma está Conmigo, Mi Divinidad está con vosotros.
Vosotros debierais ponerle a vuestra alma guardias, soldados, para que no os arrebatara satanás vuestro gran tesoro, pero no lo hacéis por estar tan distraídos en las cosas del mundo, debéis cuidar vuestra alma de los ataques de satanás.
Cuando caéis en el pecado, a donde os lleva satanás, Mi Hijo os dejó los Sacramentos, para que vuestra alma volviera al estado de pureza y que la siguierais cuidando de los ataques de satanás, pero ya ni eso hacéis, Mis pequeños. Muchos de vosotros ya no acudís a los Sacramentos. Cuando llegue el momento y os deis cuenta de ésta realidad, ¿cómo lo tomaréis, Mis pequeños? Cuando veáis que por no cuidar vuestra alma os condenasteis eternamente, ¿cómo lo tomaréis?, será tarde ya vuestro llanto, ya no podrá haber arrepentimiento y todo por vuestra negligencia y por haberle dado rienda suelta a la maldad que os rodeaba, en lugar de luchar contra ella con todas las Gracias, dones, Virtudes y bendiciones con que Yo os cuidaba.
Tened cuidado pues, Mis pequeños, el tiempo apremia, ya se está acercando el momento en que Me veréis frente a frente, ¿cómo estará vuestro corazón? ¿Cómo aceptaréis Mi Juicio ante vosotros?, ¿Me podréis ver a los Ojos porque vuestra alma está llena de amor, y gran alegría os dará ver al Amor de los Amores frente a vosotros o querréis esconderos de Mi Mirada, porque vuestros malos actos os condenarán y no querréis que os mire Yo? ¿Cómo estaréis pues, en ésos momentos de vuestro Juicio particular?
Ciertamente, cuando hay Sabiduría, si Me la pedís, cuando hay humildad, cuando hay amor y Me pedís que os ayude, os ayudo, Mis pequeños, pero si vivís en la soberbia y distraídos en el mundo, tendréis que aceptar las consecuencias de vuestra negligencia y vuestra tontería.
Os reprendo, como un Padre Amoroso reprende al hijo que ama, no puedo hacer más, no os puedo obligar al cambio, ése debe salir de vosotros mismos. Acercaos a Mí, para que os guíe hacia el bien.
Os Bendigo, Mis pequeños, sed humildes, para que Yo Me pueda derramar sobre vosotros.
Gracias, Mis pequeños. 


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miércoles, 17 de abril de 2013

Abr 11_13 La oración es importantísima para los hijos de Dios.

Abr 11_13 La oración es importantísima para los hijos de Dios.ImprimirE-Mail


Rosario vespertino.

Temas:

  • Muchos os habéis vuelto ricos, si no económicamente, sí en soberbia, Mis pequeños.
  • Entended esto, os seguiré llamando hasta que entendáis, no permitáis que vuestra alma se presente ante Mí y os avergoncéis por no haber aprovechado todo lo que Yo os di.
  • PedidMe continuamente, Mis pequeños, para que todas las almas de vuestros hermanos y aún vuestra propia alma, estén preparados para recibir la muerte de su cuerpo, pero en estado de Gracia de su alma y se puedan salvar eternamente.
  • La enfermedad del pecado la tenéis todos vosotros, algunos en forma leve, pero a otros les está acabando su vida, están tan enfermos que ya no saben guiarse ni ellos mismos.
  • Ahora satanás buscará destruir a aquellas almas que todavía viven en oración, que buscan lo Sacramentos, aquellos que Me tienen todavía como lo primero en su vida.

Mensaje de Dios Padre a J. V.
Primer Misterio, Habla Dios Padre
Sobre: Muchos os habéis vuelto ricos, si no económicamente, sí en soberbia, Mis pequeños.
Hijitos Míos, éste es el tiempo para los humildes, éste es el tiempo para que, en la prueba, los humildes puedan salir adelante. Satanás se ha encargado de crear mucha soberbia en el mundo, mucha maldad, mucha pretensión. Os habéis llenado de tantos bienes de la Tierra que con esos os habéis vuelto muy pretenciosos y soberbios, porque estáis mostrando en ellos vuestro poderío económico, más os habéis olvidado de lo más importante, que es el valor de vuestra alma.
No habéis hecho crecer vuestra alma con todo lo que Yo os di, Yo, vuestro Padre y vuestro Dios, a través de Mi Hijo y Sus Enseñanzas, con ellas, debierais vosotros perfeccionaros, pero habéis hecho a un lado todo lo que realmente os iba a dar un gran valor a vuestra alma, una entrada fácil al Reino de los Cielos, pero vosotros mismos estáis haciendo difícil vuestra entrada al Reino de los Cielos y Mi Hijo os lo dijo claramente, que era más fácil que un camello pasara por el ojo de una aguja, que un rico se salvara y estos son los momentos en que estáis viviendo eso, Mis pequeños.
Muchos os habéis vuelto ricos, si no económicamente, sí en soberbia, Mis pequeños. La humildad, tan necesaria, para que se os llame “hijos de Dios”, ya no la practicáis, la habéis hecho a un lado. No queréis siquiera aparentar o aparecer ante vuestros hermanos en ésa forma, de ser humildes, sencillos, amigables, respetuosos. Todo lo contrario, queréis aparentar ser poderosos y con eso, generalmente, sois groseros y os aprovecháis de vuestros hermanos, no los respetáis, los calumniáis, los tratáis de manera grosera, porque sentís que, al tener mucho de lo económico, vosotros sois mejores o superiores a vuestros hermanos, que no tienen, a veces, hasta de lo más necesario y, ¡qué sorpresa os vais a llevar, Mis pequeños!, porque también tenéis ese ejemplo en las Sagradas Escrituras, del Mendigo y de Epulón, el rico y el pobre, tarde se dio cuenta el rico de que sus riquezas lo condenaron.
Así pues, Mis pequeños, tened cuidado, el tiempo ya está sobre todos vosotros, en cualquier momento podréis tener vuestra prueba final y, cómo estaréis ante Mis Ojos. ¿Seréis de ésos ricos, soberbios, pagados de vosotros mismos, que no tendréis derecho al Reino de los Cielos, porque no os interesó crecer en lo espiritual?, o seréis de los que se pueden llamar “hijos Míos”, que realmente transmitieron Mi Presencia a través de sus actos y de sus palabras, ¿cómo estaréis, entonces, Mis pequeños?
Entrad en vuestro corazón y pedidMe Mi ayuda, para que podáis realmente veros, como Yo os veo.
Gracias, Mis pequeños.
Segundo Misterio, Habla Dios Padre.
Sobre: Entended esto, os seguiré llamando hasta que entendáis, no permitáis que vuestra alma se presente ante Mí y os avergoncéis por no haber aprovechado todo lo que Yo os di.
Hijitos Míos, os habéis deshumanizado, primeramente, al no tener ése trato humano, pero también, al no tener ése trato Conmigo, con vuestro Dios.
Ciertamente tenéis tecnologías avanzadas, pero eso no os ha ayudado en gran cosa a crecer espiritualmente, muy pocos son los que tienen la sabiduría como para utilizar lo que tenéis a la mano, en lo moderno, y seguir buscándoMe a Mí, vuestro Dios.
Cuando no Me tenéis a Mí en vuestro corazón, ciertamente, tengáis o no tengáis lo último en tecnología o a un acceso a los libros más excelsos que pudierais encontrar, no Me vais a buscar, porque no tenéis ése interés en buscarMe.
Debéis dejar crecer Mi Luz internamente en vuestro ser, tenéis que reconocer, y con mucha humildad, como os decía antes, que sin Mí, no sois nada. Yo Soy la Fuente de toda vida, de todo lo que existe, de todo lo que ha existido y existirá. Ciertamente, sois muy distraídos y tontos al no venir a Mí, buscarMe, tratarMe de entender y de conocerMe más, para luego amarMe, porque ciertamente no podéis amar a quien no conocéis.
Estáis tan metidos en las cosas del mundo y ciertamente, con tecnologías muy avanzadas, que os interesa más aprender y conocer más de las tecnologías, que no os van a ayudar en vuestra salvación, que a Mí, vuestro Dios, que os puedo dar más que todo ésos “avances” que ahora tenéis, si estáis Conmigo.
Como veis, Mis pequeños, estáis desperdiciando vuestro tiempo de vida, os estáis llenando de cosas inservibles.
Ciertamente, en vuestro trabajo, necesitáis la tecnología, pero también debéis tener tiempo para estar Conmigo, para encontrarMe, para platicar Conmigo y sobre todo, para que vosotros recibáis Mi Alimento, Mi Alimento de Vida, Mi Alimento Espiritual, el conocimiento de tantas y tantas cosas que Yo os puedo dar, estando Conmigo.
No Me conocéis, Mis pequeños, no conocéis a vuestro Dios y tanto que podéis aprender de Mí.
Vosotros no viviréis eternamente en la Tierra, vinisteis solamente por un tiempo, viviréis y, ojalá así fuera, eternamente Conmigo en el Reino de los Cielos. No os estáis llenando de ésa parte espiritual que tenéis todos vosotros para prepararos, precisamente, para poder convivir con las almas que están en el Reino de los Cielos.
Se podría decir que llegaréis al Reino de los Cielos en párvulos, que aunque fuera así, que os salvarais, pero no es realmente la mejor forma, Yo quisiera que llegarais Conmigo, grandes en Conocimiento y en Amor de Mí, para que gozarais más con lo que Yo os voy a dar y de lo que viviréis eternamente.
Ahora estáis ciegos y sordos a las cosas espirituales, a lo que Yo os doy y de lo que vosotros os debéis llenar. No estáis haciendo vuestra parte, satanás os está distrayendo y os lleva por caminos equivocados y esto es porque no habéis pedido el Discernimiento, para que no os dejéis engañar por las cosas superfluas.
¡Cuán equivocada está ésta humanidad!, se os dio toda una Evangelización Divina a través de Mi Hijo Jesucristo y no la estáis aprovechando, Mis pequeños. Lo hacéis a un lado, Lo habéis olvidado, no tenéis tiempo para tomar de Sus Enseñanzas para crecer espiritualmente.
Vuestra tecnología, vuestras ciencias, todo lo que tenéis humanamente, se acabará junto con vosotros, con vuestro cuerpo, con vuestra humanidad y ¿qué os quedará cuando se acabe todo eso? Es cuando veréis vuestra alma, es cuando os veréis perfectamente a vosotros mismos y es cuando lloraréis porque no os presentaréis ante Mí de la mejor forma, como debierais haberos presentado. Os veréis raquíticos, no crecisteis, seréis unos enfermos espiritualmente, os avergonzaréis ante Mi Presencia.
Pensadlo bien, Mis pequeños, meditad esto, porque vuestra vergüenza, al estar ante Mí, en vuestro Juicio Particular, va a ser inmensa, vuestro dolor, tremendo. No supisteis escuchar tantos consejos o advertencias que se os dieron y quisisteis permanecer tal como estáis ahora.
Os quiero ahorrar dolores, Mis pequeños, pero además os quiero de regreso en el Reino de los Cielos, pero vosotros no estáis haciendo vuestra parteYo os di a Mi Hijo, os dio Enseñanzas, os dio Vida, os dejó los Sacramentos y ¿qué habéis hecho con todo eso? ¡Nada, un desperdicio total!, pero en vuestro Juicio Particular lo recordaréis y lloraréis el no haber atendido todo lo que Yo os pedí que hicierais y todo lo que en vuestro corazón estaba, porque en vuestro corazón habito Yo y os llamo continuamente a crecer y a perfeccionaros en el Amor, pero no hicisteis caso.
Os amo, Mis pequeños y entended esto, os seguiré llamando hasta que entendáis, no permitáis que vuestra alma se presente ante Mí y os avergoncéis por no haber aprovechado todo lo que Yo os di.
Gracias, Mis pequeños.
Tercer MisterioHabla Dios Padre.
Sobre: PedidMe continuamente, Mis pequeños, para que todas las almas de vuestros hermanos y aún vuestra propia alma, estén preparados para recibir la muerte de su cuerpo, pero en estado de Gracia de su alma y se puedan salvar eternamente.
Hijitos Míos, os he hablado tanto de lo que es la oración y vosotros seguís desperdiciando ésta Gracia tan grande que es la oración.
Mis pequeños, para que la oración tenga mayor potencia, la debéis hacer con sencillez, con confianza plena, con humildad y uniéndoos a Mí, vuestro Dios, primeramente y luego a todos las almas, a los santos, a todo el Cielo, al Universo entero, Mis pequeños.
La oración es importantísima para los hijos de Dios. Con la oración, vosotros, primeramente os acercáis a Mí. Ya desde ése preciso momento, es un encuentro inmenso, que vosotros no sabéis valorar todavía cuando el alma se acerca a su Dios.
La oración, es la plática Conmigo, es el intercambio amoroso, es la humildad del alma que se acerca a Mí, a vuestro Padre, a vuestro Dios, pidiéndoMe, ya sean cosas materiales, espirituales, consejos, compañía a vuestras soledades o a vuestros problemas, soluciones a tantas cosas que os aquejan en el mundo. El hombre ya no sabe acercarse a Mí, porque no Me tiene confianza, no se le ha enseñado desde pequeño Mi Potencial como Padre y como Dios. Prefieren buscar por otros lados, primeramente, llenos de soberbia, con sus capacidades, soluciones a sus problemas a través de lo que se conoce en la técnica, con los consejos de las amistades o desgraciadamente, a veces buscando a través de brujería los de consejos de hermanos vuestros que están con Mi enemigo, satanás.
Sí, Mis pequeños, desgraciadamente, hay muchos hermanos vuestros que prefieren ir a buscar a Mi enemigo antes que buscarMe a Mí y no se dan cuenta que, al buscar la ayuda de Mi enemigo, que es vuestro enemigo, os vais a hundir más todavía, no os va a ayudar, porque él es maldad absoluta, os engaña y os lleva a un callejón sin salida, porque no tiene interés en ayudaros; él quiere destruir a todo el género humano, no os quiere ayudar, entendedlo, Mis pequeños. Yo Soy vuestro Padre y Soy vuestro Creador, Yo os quiero ayudar en cualquier cosa en que estéis, en cualquier error en el que hayáis caído, en cualquier pecado que hayáis cometido. Yo os comprendo, comprendo vuestra pequeñez, os quiero levantar, os quiero ver nuevamente como hijos Míos, hijos de todo un Dios, hijos del Creador del Universo. El ir a buscar ayuda con el que quiere destruir todo lo que Yo he creado, es un gravísimo error.
La oración, nuevamente os repito, Mis pequeños, es una Bendición que Yo le he concedido a todos Mis hijos, que sois todos vosotros. Os podéis ayudar a vosotros, primeramente, al venir a Mí, pidiéndoMe lo que necesitéis y, por otro lado, ayudar a vuestros hermanos que más lo necesiten, de toda la humanidad y del Universo entero.
Estos son tiempos de Caridad, estos son tiempos de ayuda a vuestro prójimo, estos son tiempos de lucha contra el enemigo que os quiere destruir y, si vosotros no os unís en oración, formando un bloque de amor, poniéndoMe a Mí, vuestro Dios, como vuestro protector, difícilmente lo podréis vencer. Satanás, os he dicho tantas veces, que es muy poderoso, que os puede destruir a vosotros, si no tenéis Mi Protección.
BuscadMe a Mí primero, Mis pequeños y ayudad a vuestros hermanos. Los tiempos de la gran lucha Universal son estos, los estáis viviendo ya y no os estáis protegiendo la gran mayoría de vosotros, para responder contra esa fuerza espiritual tan fuerte que se os vendrá encima y que os quiere engañar y destruir espiritualmente, para luego destruiros físicamente.
Satanás sabe perfectamente que si destruye vuestra alma, vuestra espiritualidad, si os lleva al pecado, si os lleva hacia el mal, vosotros os perderéis eternamente, él no es tonto, Mis pequeños, él os quiere destruir espiritualmente para que no toméis el lugar que él perdió en el Reino de los Cielos, él no os va a destruir primeramente en vuestro cuerpo, porque podríais estar en estado de Gracia y podríais llegar al Reino de los Cielos y con eso él no ganaría nada, al contrario, perdería la oportunidad de que vosotros no gozarais y, por eso, quiere primeramente destruir la espiritualidad de toda la humanidad y luego, ya que estéis destruidos espiritualmente, os quitará la vida y, así, os perderéis eternamente.
Os estoy advirtiendo de esto, Mis pequeños, por todo lo que se os va a venir y que ya en parte tenéis encima. Estáis perdiendo vuestra espiritualidad, os estáis apartando de Mí, estáis permitiendo el pecado en vuestra vida, lo estáis consintiendo y no estáis viviendo en el estado de Gracia que Yo quiero que vivíais. Después, de alguna forma, él causará problemas ambientales, terremotos, inundaciones, tantas cosas que satanás puede causar y con ello destruir infinidad de almas y, ¿cómo estarán ellas, Mis pequeños?, ¿cómo estarán ésas almas en el momento de su muerte, en el momento de los desastres que se vendrán? Si ya las habrá destruido satanás, ¿qué futuro eterno tendrán?, por eso os insisto nuevamente, la oración de intercesión por todos vuestros hermanos, por la humanidad entera, por el Universo entero. PedidMe continuamente, Mis pequeños, para que todas las almas de vuestros hermanos y aún vuestra propia alma, estén preparados para recibir la muerte de su cuerpo, pero en estado de Gracia de su alma y se puedan salvar eternamente.
Gracias, Mis pequeños.
Cuarto Misterio, Habla Dios Padre.
Sobre: La enfermedad del pecado la tenéis todos vosotros, algunos en forma leve, pero a otros les está acabando su vida, están tan enfermos que ya no saben guiarse ni ellos mismos.
Mi Hijo os dijo, “Yo vengo a buscar a los enfermos, no a los sanos”, el pecado os enferma y así debéis ver a vuestros hermanos que están en pecado, son almas enfermas, almas que debéis cuidar, almas por las cuales vosotros debéis pedir para que sanen.
El mundo, sus bienes, sus riquezas, sus pecados, sus maldades, hacen que las almas se enfermen. Así lo veis ejemplificado en aquellos que tienen los poderes de la Tierra, de los gobiernos y aún de Mi Propia Iglesia.
El hombre sigue siendo hombre y no por tener títulos altos por eso van a ser perfectos. Desgraciadamente, la mayoría caen en una imperfección muy graves, en pecados graves y son almas muy enfermas, Mis pequeños, enfermas de poder, enfermas de dinero, enfermas de sexo, enfermas en tantos pecados en los cuales el hombre cae y que no solamente destruyen su alma, sino destruyen a la de muchos que están a su alrededor.
La enfermedad del pecado la tenéis todos vosotros, algunos en forma leve, pero a otros les está acabando su vida, están tan enfermos que ya no saben guiarse ni ellos mismos. Esto es lo que provoca satanás en las almas, Mis pequeños, enfermedad, porque vosotros no podéis decir que una persona que está obrando en el mal, sea una persona sana, no Mis pequeños, inmediatamente, vosotros os dais cuenta que ése hermano vuestro está fallando, su proceder es malo, sus actos son malos, sus resoluciones son malas, su manera de pensar equivocada, eso es lo que les pasa, precisamente a aquellos que están como jefes de gobiernos o en puestos altos, se llenan de tanta enfermedad, que ya no saben pensar, ya no saben guiar lo que deben de guiar, se satanizan y en lugar de dar vida, destruyen.
Tenéis la historia, conocéis el actuar de los pueblo antiguos, lejos de ayudarse los unos a los otros, luchaban, se asesinaban unos a otros, buscaban quedarse con sus reinos, con sus mujeres, con sus riquezas, no podéis decir que estuvieran bien en su actuar, en su pensar, son almas enfermas y el resultado eran guerras y guerras continuas. Lo mismo lo veis ahora, las guerras siguen, el actuar de los que llevan los gobiernos de la Tierra, no es un actuar sano, sensato, inteligente o sabio, la gran mayoría de vuestros gobernantes de la Tierra no actúan sabiamente ni en forma inteligente, generalmente ven por su propio bien y arrastran a sus pueblos hacia la pobreza o hacia la guerra, hacia el sufrimiento, hacia la maldad.
Lo que estáis viviendo no es nuevo en la historia, os creéis más civilizados ahora, pero el error es el mismo, las almas están enfermas y por eso vino Mi Hijo a salvaros a todos vosotros, porque todos estáis enfermos y debéis pedir unos por otros, para que la Gracia de Nuestra Santísima Trinidad, caiga sobre toda la Tierra y sobre el Universo enteropara que todos vosotros podáis recuperar la salud espiritual y cuando seáis buenos y santos en vuestro interior, vuestro exterior brillará como las estrellas, viviréis como verdaderos hermanos, os amaréis los unos a los otros, con una pureza real, con una santidad verdadera.
Manteneos pues, Mis pequeños en oración por vosotros mismos y por vuestros hermanos, porque todos estáis enfermos.
Gracias, Mis pequeños.
Quinto MisterioHabla Dios Padre.
Sobre: Ahora satanás buscará destruir a aquellas almas que todavía viven en oración, que buscan lo Sacramentos, aquellos que Me tienen todavía como lo primero en su vida. 
Hijitos Míos, ya os he advertido que satanás tratará de dar su último zarpazo para destruiros espiritualmente y luego, humanamente, para llevaros a vuestra perdición eterna.
Recordad, Mis pequeños de tantas veces que os he advertido de las capacidades de satanás, es muy sutil y engañoso, él os lleva por caminos que aparentemente se puedan ver como buenos, como verdaderos. Os puede dar clases hasta de teología, Mis pequeños, él conoce perfectamente las Sagradas Escrituras y os puede llevar a la equivocación, él puede manipular fácilmente los conceptos y haceros creer que él os está diciendo la verdad, y basado en las Sagradas Escrituras.
La manipulación de conceptos os lleva fácilmente hacia el error y eso es lo que hará, Mis pequeños, os llevará hacia el error amparado en las Sagradas Escrituras, pero manipulando todo, para que vosotros, al creer que estáis actuando en el Bien, realmente estaréis actuando en el mal.
Os apartará del Verdadero Camino, de lo que Yo he dejado ahí en Sabiduría, de lo que Mi Hijo os dejó en enseñanzas, por eso os he pedido tantas veces, Me pidáis el don del Discernimiento y Discernimiento Santo, para que satanás no os pueda engañar. No lo subestiméis, Mis pequeños, es un enemigo poderoso, difícil de vencer si no estáis Conmigo.
Ha tratado de destruir Mi Iglesia, la Iglesia de Mi Hijo, desde que ésta fue fundada y por eso Mi Hijo os advirtió que iba a prevalecer hasta el fin del mundo, queriéndoos decir que satanás la iba a seguir atacando y tratando de destruir, pero que no lo iba a lograr, pero Yo puedo agregar, Mis pequeños, que mientras la siga atacando, muchos, muchos de vuestros hermanos caerán en los errores que él diseminará. Él ha ido quitando Mi Amor, Mis Leyes, Mis Enseñanzas de vuestra vida y de vuestro corazón y ahora podéis ver las Iglesias casi vacías, la juventud prácticamente alejada de todo lo que es Mío, los padres ya no enseñan a sus hijos pequeños a amarMe, a respetarMe, a seguir Mis Enseñanzas, a crecer en Sabiduría Santa. Estáis ya viviendo el fin de los tiempos en donde todo iba a ser un caos espiritual y, por eso, os repito, que satanás va a dar su último zarpazo contra todos aquellos que aún les queda un poco de deseo de estar Conmigo y de buscarMe a Mí, vuestro Dios.
La prueba es difícil, Mis pequeños, es una prueba espiritual principalmente. Aquellos que no Me buscan, que no se refuerzan con los Sacramentos, que no se refuerzan con la oración, son los que primeros caen y ahora satanás buscará destruir a aquellas almas que todavía viven en oración, que buscan lo Sacramentos, aquellos que Me tienen todavía como lo primero en su vida.
Entended, Mis pequeños, que os quiere destruir a todos. ¿Os dejaréis destruir tan fácilmente? ¿Dejaréis que Mi enemigo, que es vuestro enemigo, os destruya sin ni siquiera luchar? ¿Estáis dispuestos a perder fácilmente la Vida que Yo os he dado y que tanto vale?
Gracias, Mis pequeños.

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